- Escrito por Thalia Ruiz Desdín
- Categoría: Holguín
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Bloqueo impide desarrollo de investigaciones en la Universidad de Holguín
Los efectos nocivos del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por los Estados Unidos se aprecian también en el nivel de educación superior, por ejemplo, en el caso de la ejecución de los proyectos de investigaciones diseñados por la Universidad de Holguín que resultan afectados por la carencia de los recursos y bienes necesarios.
Por este motivo, la casa holguinera de altos estudios se ve obligada a acudir a otras vías de acceso a los equipos requeridos en la realización de las prácticas de laboratorios o en la materialización de los diseños de prototipos funcionales en aras de contribuir a los programas de desarrollo socioeconómico en la provincia.
También provoca que algunos mercados nieguen la venta de determinada pieza o dispositivo por tener vínculos con compañías estadounidenses, lo cual conlleva a que se realicen convenios con empresas ubicadas geográficamente lejos de la Isla para la compra de los mismos, lo cual en muchas ocasiones influye en el precio y la calidad.
Ana de Lourdes Torralbas, directora general de la Universidad de Holguín, expresó que la producción de protectores de electricidad, una de las patentes de investigación que posee la institución docente, se ve frenada por la carencia de las materias primas básicas, donde son visibles los daños que ocasionan las medidas norteamericana.
“La carencia de tecnologías impiden que muchos de los egresados de carreras de ingeniería se vean obligados a realizar su tesis de maestría o doctorado en áreas ajenas a su especialidad, como pedagogía, humanidades, letras” comentó Rolando Simeón, director del Centro de Estudios de Computación Asistida al Diseño y la Manufactura.

A dos años de su entrada en funcionamiento el molino de áridos Bariay en el municipio holguinero de Fafael Freyre, cumple sin tropiezos con su principal objetivo: abastecer al programa de desarrollo del polo turístico del Ramón de Antilla, al cual dedica cerca del 40 por ciento de sus producciones.
El molino tributa también a otros sectores como la reparación y construcción de viales y los programas de la vivienda y la producción local de materiales. “La planta tiene un consumo de energía de 2.5 kilowatts y 0.95 litros de combustibles por cada metro cúbico de árido procesado lo que confirme los indicadores elevados eficiencia energéticas. Además, su ubicación cercana a los destinos de las producciones reduce considerablemente el consumo de combustibles”, afirmó Eduardo Rojas Gámez, Jefe del Molino.
operaciones en enero del 2020.
Con la presencia del Miembro del Secretariado del Comité Central Jorge Luis Cuevas Ramos, se desarrolló un intercambio sobre el comportamiento de los indicadores económicos del territorio entre las máximas autoridades de la provincia y los directivos de empresas y organismos.