- Categoría: Entrevistas
- Escrito por Bernardo Cabrera
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Medio siglo custodiando la historia natural
En la calle Maceo, entre Martí y Luz Caballero, dos leones de mármol con las fauces abiertas custodian una institución holguinera.
Dentro de ella, una gran sala acoge a los visitantes desde así 51 años para invitarlos a una cita con el conocimiento y el pasado.
Su directora, Yaquelín Rodríguez Blanco, habla con pasión de ornitología, lepidópteros, malacología o paleontología, y considera a la institución como su segunda casa.
“El Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta abrió sus puertas al público por primera vez el 31 de mayo de 1969, a solicitud del profesor José Agustín García Castañeda, considerado como el padre de la Museología en Holguín. Este fue el primero de su tipo fundado en Cuba tras el triunfo de la Revolución y se nutrió de las colecciones de José García Feria y su hijo Castañeda, del antiguo museo Guamá y de las donaciones del matancero Carlos de la Torre y Huerta.
“Desde entonces hemos representado la biodiversidad de la región nororiental del país, y contamos con especies de la geología y la paleontología de Cuba y de otros países del mundo”.
¿Cuáles son las piezas más relevantes de la exposición?
“Poseemos el pez fósil y el almiquí mejor conservados del país, este último en eminente peligro de extinción; el pájaro mosca, considerado como el ave más pequeña del mundo; el Microtutius fundorai, que es uno de los alacranes más diminutos con una talla de entre 11 y 15 milímetros; y la colección de Malacología más representativa de las Antillas, entre las que se encuentran las muestras de las seis especies del género Polymita.
“Asimismo, disponemos de series tipo de varios grupos zoológicos y botánicos. Cuando se descubre una nueva especie y se quiere inscribir en la ciencia, los investigadores del mundo tienen que referenciar dónde están los exponentes de series tipo en los diferentes museos y nosotros somos precisamente uno de los que los atesora”.
¿La función del centro es solamente expositiva?
“Aunque es una de las funciones más importantes, no es la única. Contamos además con un centro de información que ofrece servicios bibliográficos especializados en temas de biología, geología y museología; un taller para los trabajos de taxidermia y proyectos de investigación, como el estudio del carpintero real, especie controvertida a la que muchos declaran como extinta.
“Por otro lado, tutoramos tesis de grado y de doctorado, incluso de extranjeros, y regimos metodológicamente la labor del patrimonio de la historia natural en toda la costa norte oriental, funcionando como Centro Metodológico Territorial para las provincias de Las Tunas y Granma”.
El museo no ha estado abierto siempre en estas cinco décadas…
“Hemos cerrado en varios momentos por proyectos de restauración y rehabilitación, pero en los últimos tres años se debió a los contaminantes ambientales que generaban las acciones constructivas del hotel Saratoga. Las plumas, pieles, escamas o conchas, no pueden limpiarse diariamente, porque se deterioran y en la mayoría de los casos son nuestras piezas son únicas de su tipo y de referencia en varias instituciones a nivel internacional.
“Hace cinco meses reabrimos la instalación en saludo a los 300 años del pueblo de Holguín, pero en el mes de marzo fue necesario cerrarlo por la situación actual con la pandemia Covid-19. Debido a los peligros de propagación del nuevo coronavirus se pospuso también el Segundo Coloquio Nacional de la Red de Historia Natural, cuya sede este año era nuestro museo y se esperaban más de 50 participantes, entre ellos del museo de Historia Natural de París, España y Nueva York”.
¿Por qué se dice que este es un sitio que cada cubano debe visitar al menos una vez?
“Esta es una de las instituciones insignes en el territorio y una de las más reconocidas y prestigiadas del país. Es de obligatoria consulta para la formación de las nuevas generaciones, que pueden ver aquí el ejemplar contextualizado en su ecosistema, en su medio ambiente. Además, contribuimos a fomentar el estudio, formar una conciencia conservacionista, respetar la biodiversidad y actuar responsablemente con el medio ambiente, en vistas de proteger el patrimonio natural que atesoramos”.
Medio siglo después de su fundación el museo sigue perfeccionándose y trabajando para conquistar nuevos propósitos…
“Disponemos de un proyecto de recorrido virtual y realidad aumentada con todo el recorrido de exhibición, que fue diseñado por Cinesoft y al cual solo le falta que nuestro Ministerio le designe el link. Queremos también hacer un nuevo diseño museográfico y para que se aproveche la arquitectura del edificio, así como disponer de un guion de montaje donde se representen los principales ecosistemas de la provincia.
“Además, anhelamos construir un observatorio astronómico en la azotea y estamos redecorando las peceras del mini acuario o museo vivo, para que los holguineros, cubanos y extranjeros, una vez pase la Covid-19, puedan apreciar este centro insigne que ha custodiado la historia natural durante medio siglo”.
