- Categoría: Historia
- Escrito por Roberto Ortiz del Toro
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Maceo y Che, unidos por la historia y juntos en la gloria
Este 14 de junio se cumplen los aniversarios 176 del natalicio del Mayor General del Ejército Libertador Cubano Antonio Maceo y Grajales y el 93 del Comandante del Ejército Rebelde Ernesto Guevara de la Serna.
Ambos vinieron al mundo en una misma fecha, aunque con diferencia de 83 años y en distantes sitios geográficos, pues Maceo nació en Santiago de Cuba en 1845, y el Che lo hizo en Rosario, Argentina, en 1928.
Ellos tuvieron en común ser combatientes revolucionarios que legaron para la posteridad el ejemplo de dos hombres virtuosos por sus vidas y sus obras. Maceo, cubano de nacimiento, mereció el calificativo de “El Titán de Bronce”, por su tez mestiza y su estirpe de guerrero; el Che se convirtió en el “Guerrillero Heroico” y fue un argentino-cubano que eligió como patria la humanidad.
Antonio Maceo, arriero de profesión, descolló como estratega militar durante las guerras cubanas contra el ejército colonial español en el siglo XIX, y fue a la vez un hombre de pensamiento avanzado, situado incondicionalmente al lado del independentismo.
El Che, o el Guerrillero Heroico, médico de profesión, comprendió desde temprano que la verdadera medicina para curar los males que aquejaban a los pueblos oprimidos, consistía en su emancipación mediante la lucha revolucionaria.
Quiso el azar que entre ellos existieran notables coincidencias. Maceo protagonizó, junto al Generalísimo Máximo Gómez, la invasión de Oriente a Occidente, considerada como una proeza militar, la cual reeditó el Che, junto al Comandante Camilo Cienfuegos, durante la guerra contra la tiranía batistiana.
Maceo fue el artífice de la Protesta de Baraguá, y en su histórica entrevista con el General Martínez Campos expresó: “guarde usted ese documento, que no queremos saber de él. No, no nos entendemos”, muy similar a la frase del Che cuando afirmó que con el imperialismo no se podía confiar “ni tantito así, nada”.
Ambos demostraron una firme postura antimperialista. Hay una anécdota sobre Maceo que así lo demuestra, cuando alguien le dijo que Cuba podría convertirse en una estrella más en la gran constelación americana a lo que respondió:“Creo joven, aunque me parece imposible, que ese sería el único caso, en que tal vez estaría yo al lado de los españoles”.
En cuanto al Che quedó demostrada en su carta de despedida dirigida a Fidel Castro, cuando dijo que al partir hacia otras tierras para ofrecer el concurso de sus modestos esfuerzos “sentiría la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que esté”.
Maceo y el Che reciben el merecido homenaje de su pueblo no solo cada 14 de junio por sus natalicios. Ellos permanecen cada día como símbolos de dignidad, honor e intransigencia revolucionaria. Son dos modelos de revolucionarios que nos impulsan a batallar ¡Hasta la victoria siempre!
